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Sobre lo que deseamos (y cuando se nos concede)

Hoy estaba pensando en qué pasa cuando aquello que anhelamos se hace realidad: por fin renunciamos al trabajo que nos consumía, por fin tenemos una relación después de tanto tiempo, por fin vivimos en un lugar que nos gusta... y es ahí dónde nos damos cuenta que eso que queríamos no era tan perfecto. Aparece la angustia, las preguntas, el miedo a mandarlo todo a la chingada (perdón el mexicanismo, siempre quise poner eso en algún lado) por algún error idiota. Pues si somos idiotas. Nos encanta sabotearnos porque así nos mantenemos con las excusas, y no será tan terrible cuando eso que soñamos se convierta en una pesadilla. Nos asusta que todo se dé tan perfecto, porque sentimos que no merecemos algo tan bueno y esperamos con afán premonitorio que todo se arruine. Y se nos olvida que sí, no merecemos nada. Pero la vida no se trata de merecer. La vida está ahí, estamos en la vida y cada momento que pasa no se volverá a repetir jamás. No, aunque lo parezca, no es una frase de Cohelo. O ...

Sobre caminar

Caminar es uno de los verbos más bonitos que tiene el español. Quizá es también una de las acciones más simples y significativas que realizamos, pues caminar es movernos hacía un lugar, un destino, una meta. A mi me gusta mucho caminar. Y aunque he perdido la costumbre, caminar sola es uno de los placeres que más disfruto, porque me permite descubrir cosas y detenerme ante cualquier pequeñez, sin demorar el viaje de alguien más. También disfruto caminar en compañía, pero elijo bien con quién lo hago: caminar, como tomar café, es algo reservado sólo a quienes tienen mi corazón consigo, y esas personas son pocas. Caminar implica decidir: hay lugares por dónde caminar será más difícil, dónde no hay luz suficiente para ver por dónde vas, dónde es fácil perderse. Puedes terminar en otro camino, hacia lugares que  no imaginaste; encontrarte con sorpresas no necesariamente agradables. Debes decidir si llevar ropa por si llueve, o ir ligera y con mucho bloqueador. Si sales de noche o ...

Sobre la pasión

Ya llevaba un tiempo sin montar en bici (vacaciones, enfermedad ya superada, bici en reparación) y volver a ella hace un par de días fue toda una revelación. No es que me haya iluminado ya, ni nada, pero si me hizo pensar en las cosas que disfruto mucho, que me hacen sonreír y me hacen feliz sólo con hacerlas. También volví a la guitarra, que hace que la piel se me erice, me deja sonreír y hacer cosas a pesar del cansancio y de la desesperanza. Que me hace feliz, por el hecho simple de poder permitir tanta magia pasando a través de mis dedos, de mis oídos, de mi corazón y me recuerda que no puedo permitir que la vida se me escape por estar persiguiendo estabilidades que son ilusorias e impermanentes, mientras lo importante siempre está al alcance del corazón. Recordé todas las noches que dormía sólo tres o cuatro horas para poder estudiar guitarra, o cuando me levantaba a las cuatro antes de ir para el colegio para ensayar y cuando cerraba los ojos veía partituras. Y las tarde...

Sobre el tiempo.

Últimamente me he descubierto usando mucho la expresión "no tengo tiempo". Y muchos a mi alrededor la usan (de hecho, muchos usan esa excusa para no leer mi blog) por lo que me ha surgido una pregunta: qué significa no tener tiempo? tenemos una cuenta en algún lado (cómo un banco) que tiene los minutos que vamos a usar en la vida? Acaso no tenemos todos en un día las mismas 24 horas? 1440 minutos*? será que la relatividad nos alcanza para decir que el tiempo no es el mismo para todos (al menos en este lado del universo conocido**)? Conozco gente increíble, casi inverosímil, que hace mil cosas a la vez: trabajan, estudian, tienen hobbys, tienen familia (hijos y demás responsabilidades serias), leen libros, hacen ejercicio, cocinan, arreglan la casa y hasta se pueden encontrar con amigos alguna vez por semana. Esas personas existen. Y son ellas las que me demuestran que tiempo si hay. Que el secreto está en no distraerse en nimiedades como las noticias que se te olvidarán ma...

Sobre finales y comienzos

Este 2014 fue maravilloso. Con cosas maravillosas. Y cosas no tan maravillosas también. Con gente maravillosa, retos nuevos, inicios nuevos, finales luchados y procesos cruzados. Doy gracias infinitas por tanta vida, tanto amor, tanta posibilidad que trajo este año que acaba de terminar. ¡Bienvenido 2015! Que este año que viene, con sus luchas, sus sorpresas y sus momentos; sea la oportunidad de cumplir nuestros objetivos, de ser felices, de aprovechar cada segundo como un regalo. Y que el impulso de año nuevo nos dure lo suficiente para trabajar por esos sueños, y no se queden sólo en el papel. Porque de nada sirve desear algo si no estamos dispuestos a trabajar por ello. ¡Feliz giro del mundo alrededor del sol! (Y mucha actividad para que no se noten tanto los excesos de las fiestas.)

Sobre los deberías

No sé si seré yo, pero cada vez veo más listas de cosas que deberías hacer: antes de los 30, o antes de casarte, o si tienes hijos, o si eres mujer, o tantos otros manuales de instrucciones. Según parece, cada vez aumenta el número de gente sabia que tiene todas las respuestas para tu vida y tus problemas. Y cada vez son más los requisitos que tienes que cumplir para vivir plenamente, cuál película dónde el/la protagonista tienen vidas valiosas y emocionantes, o tienen vidas grises que cambian radicalmente siguiendo algún tipo de fórmula mágica. Entonces, y atribuyéndome poderes mágicos de adivina y sabia sobre la vida, he decidido yo también hacer mi lista, sobre las "10 cosas que tienes que hacer mientras sigas con vida":  1. Respirar: Este es un requisito esencial, básicamente si no respiras no puedes seguir con vida. Es un imperativo biológico, que debes hacer consciente sobre todo antes de tomar una decisión importante como qué ordenar en una cita, o renunciar a tu t...

Sobre las preguntas.

La gente hace preguntas que no sé de verdad cómo responder. Quizá es porque son esas preguntas genéricas que se supone uno contesta en automático, porque están ahí, porque la respuesta es lógica; y siempre termino contestando mal, con esa sensación de no estar diciendo la verdad, de estrellarme contra las paredes. Y cómo es muy probable que siga contestando igual, aquí hay una lista de las respuestas que me gustaría dar si no me sintiera como disparada a quemarropa: (huelga decir que por lo general estas preguntas me vuelan la piedra, por eso las respuestas) - ¿Qué música escuchas? Música. La que se hace con más de tres acordes. O más de cinco notas. O con ritmo más interesante que pun-pu-pun pun. - ¿Qué música haces? Hago la música que sale de mis dedos y mis orejas, y de ese lugar de dónde nacen las historias. Y no sé que género es ese, siempre me enredo en las clasificaciones. - ¿Y tú eres católica, o cristiana, o atea? No. Soy budista. No vuduísta (si eso existe), o hinduís...

Sobre la felicidad (o qué haría si ganara el baloto)

A veces, cuando me asusta mucho la situación, pienso en comprar el baloto. No lo he hecho porque primero me duele gastar $5500 que me sirven para los buses, y segundo porque siento que sería un poco como hacer trampa con la vida si me lo llegara a ganar. Pero no puedo negar que he pensado qué haría con tanto dinero: pagar deudas, donar parte del dinero a alguien que lo necesite, comprar cosas para mi familia y amigos, viajar, estudiar... bueno, lo que todo el mundo "haría" si tuviera tanto dinero de golpe. Estos días, después de planear todo lo que haría con tanto dinero, me puse a pensar que todo el tiempo estamos esperando algo para ser felices: el trabajo soñado, las vacaciones soñadas, la persona soñada, los hijos soñados; todas estas cosas que vendrán después. Vivimos aplazando la felicidad como si fuera un premio, y dejamos pasar los instantes. Siempre esperamos el momento perfecto para arriesgarnos, para hacer ese viaje que siempre quisimos hacer, para hablarle a es...