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Sobre lo que deseamos (y cuando se nos concede)

Hoy estaba pensando en qué pasa cuando aquello que anhelamos se hace realidad: por fin renunciamos al trabajo que nos consumía, por fin tenemos una relación después de tanto tiempo, por fin vivimos en un lugar que nos gusta... y es ahí dónde nos damos cuenta que eso que queríamos no era tan perfecto. Aparece la angustia, las preguntas, el miedo a mandarlo todo a la chingada (perdón el mexicanismo, siempre quise poner eso en algún lado) por algún error idiota. Pues si somos idiotas. Nos encanta sabotearnos porque así nos mantenemos con las excusas, y no será tan terrible cuando eso que soñamos se convierta en una pesadilla. Nos asusta que todo se dé tan perfecto, porque sentimos que no merecemos algo tan bueno y esperamos con afán premonitorio que todo se arruine. Y se nos olvida que sí, no merecemos nada. Pero la vida no se trata de merecer. La vida está ahí, estamos en la vida y cada momento que pasa no se volverá a repetir jamás. No, aunque lo parezca, no es una frase de Cohelo. O ...

Sobre las cosas (muchas cosas)

Desde hace un tiempo pienso mucho y me distraigo fácil. Quizá porque estoy cansada, me cuesta trabajo mantener el hilo de un pensamiento lo suficiente. O es sólo una excusa para decir que tengo muchas ganas de escribir aquí hace rato, pero no sobre nada en particular. Sobre la vida que nos pasa y nos sobrepasa con ese afán de cumplir con todos y con todo, engañándonos con la idea de lo urgente para posponer lo importante. Sobre subirse a un bus o un transmilenio (para quienes no viven en Bogotá: es este invento diabólico que nació como la solución a todos los problemas de movilidad y que refleja perfectamente la visión de "hace lo mismo pero más barato"), ejercicio indigno por dónde los allá, que nos obliga a encontrarnos con los otros en su peor estado, a embutirnos como carne de matadero, a arriesgar nuestra vida y nuestra salud en buses viejos con conductores que en ocasiones no tienen reparo en ir a toda velocidad, y que generan más humo del que podemos respirar diariam...

Sobre ser mujer II

A veces me da rabia ser mujer. Que si los hombres no me validan, no existo. Que si un hombre no me defiende, no puedo salir sola. Que si manejo, manejo mal, porque "mujer al volante, peligro ambulante". Que si expreso mi opinión o discuto, estoy buscando sexo, atención o estoy en mis días. Que quien me tiene que hacer respetar es un hombre, que no puedo expresarme de ciertas maneras o sentarme de ciertas maneras porque eso no es de mujeres decentes. Que me tengo que vestir de forma tal que sea a la vez femenina, sexi y recatada. Que mis compañeros de trabajo tienen que respetarme porque soy mujer, por encima de mis capacidades o de mi simple condición humana. Que soy lo mas bello y delicado de la creación, y que necesito ser defendida y rescatada, porque soy bastante (inútil) delicada para hacerlo por mi misma. A veces se me olvida que soy mujer. Y se me olvida porque he tratado de habitar espacios dónde soy vista en función de qué puedo hacer. Porque mi papá me pedía ayuda...

Sobre la ternura

"La verdadera intrepidez es producto de la ternura. Proviene de dejar que el mundo ligeramente roce nuestro corazón (...) Estamos dispuestos a abrirnos, sin resistencia ni timidez, para enfrentar el mundo. Estamos dispuestos a compartir nuestro corazón con los demás" Chögyam Trungpa El término ternura se suele asociar a la fragilidad, a todo aquello que requiere nuestro cuidado y protección.  En mis últimas experiencias con la vida, he descubierto la ternura en cada gesto que nos devuelve a nuestra condición de humanos, que nos hermana en el cansancio, la desesperanza y el dolor y cuya naturaleza se hace transparente para aquellos que tienen el corazón presente. La ternura se ve como un rasgo de debilidad, y quienes se reconocen tiernos, también se suponen cobardes. Pero sin la ternura no encontraríamos la fuerza para defender a los que queremos o nos quieren, la paciencia para entender sus errores, su mal humor, sus fallas. Gracias a la ternura encontramos la bellez...

Sobre las islas

Hay una isla en medio de la nada. Tiene muchos puertos, y recibe a quien llega Pero sabe que nadie se queda para siempre. En la arena quedan huellas de quienes han pasado por allí, y algunas casas se instalan en sus costas. Pero pocos conocen lo que ocultan sus selvas, y son menos quienes deciden hacerse un lugar. Hay un puerto, donde está atracado un bote Y su tripulación aún no decide que hacer. En ocasiones desaparece, y mi corazón se confunde. Pero cuando está presente, mi corazón quiere que se quede para siempre.

Sobre la tolerancia

En estos días la gente es tolerante. O eso dice. Y como cada vez es más sencillo pelear sin verle la cara a la gente, la tolerancia se convirtió en un ejercicio de ser políticamente correcto de frente, mientras tiras la piedra por detrás, generalmente en la impersonalidad de las redes sociales. Quienes me conocen bien, saben que la tolerancia no es mi palabra favorita. La detesto, porque tiene esa tibieza de quien no se compromete. Es meramente epidérmica, aséptica: como tolerar la lactosa, el tráfico, el reguetón. No me gusta porque la usamos con todo eso que no nos queda más que soportar, que consideramos inferior, malo, que ni siquiera debemos detenernos a observar. La tolerancia es, de por sí, un juicio. El tema es que se supone que debemos educar en la tolerancia. Debemos tolerar a quienes piensan distinto (están equivocados, pero cada uno tiene derecho a su opinión, no?) a quienes creen distinto (pobrecitos, no han encontrado la inserte aquí su religión-ideología-creencia mient...

Sobre ser mujer

Cuando era una niña recuerdo que un día de la mujer eligieron a las mujeres más destacadas del salón. Me escogieron a mi entre ellas, lo cuál me sorprendió mucho porque no me sentía una mujer. No me malentiendan: no me sentía un hombre tampoco, sólo que para mí las mujeres usaban tacones, falda, jugaban con muñecas o al papá y a la mamá, se peinaban entre ellas y cosas así. Yo sólo me peinaba para que el pelo no se me cayera sobre la cara, usaba la falda del colegio porque era el uniforme y prefería jugar al fútbol o al baloncesto antes que a otra cosa. La verdad ser mujer era muy aburrido: barrer, trapear, cocinar, cuidar a los niños... Me la pasé gran parte de mi infancia escuchando: no juegues a eso, pareces un niño. Las niñas no hacen eso. Marimacho. Aprende a hacer oficio. A lavar. A medida que crecía, ser mujer se volvió un ejercicio de responder preguntas: ya te maquillas? ya tienes novio? Por qué la falda tan larga? por qué tan corta? Por qué no te peinas distinto? También ...

Sobre la ideología de género.

No quiero que los niños y las niñas se vuelvan homosexuales. No me interesa tener amigos gays. Me importa un rábano si la gente se casa o no, y mucho menos con quién (a menos que me inviten, claro: me encanta el pastel de boda). Y estoy totalmente en contra de la ideología de género que nos quieren imponer sin darnos cuenta. Voy a ponerlo en orden. No entiendo cuál es el alboroto con que dos personas se den un beso en una película. O que les enseñen a los niños en el colegio sobre sexualidad, género y orientación sexual. Si entendemos ideología como el conjunto de creencias que caracteriza el pensamiento de una persona, una colectividad o una época; y que por lo general tiene un plan político que apunta a transformar el mundo para convertirlo en un "ideal", ¿qué significa la tal ideología de género? ¿Por qué justo el grupo poblacional que más cuestiona la construcción de "género" entendido como binario e inamovible, es el que justamente plantea y promueve esta ...

Sobre viajar

"Todo instante es el último, porque es único"                  M. Yourcenar . " El día y la noche son los viajeros de la eternidad... Los que pilotan una chalana o llevan todos los días su caballo al campo hasta que sucumben de vejez también viajan continuamente. Muchos hombres de tiempos remotos murieron por los caminos. A mí me ha tentado, a mi vez, el viento que desplaza las nubes, y me ha invadido el deseo de viajar también"                 Basho . Viajar es una acción que realizamos como especie desde que aparecimos en la tierra. Bien sea por miedo, por buscar algo mejor o sólo por curiosidad, todos hemos sentido alguna vez el llamado del camino.  Todos viajamos, como bien dice Basho, y hacemos de nuestra vida una travesía; por lo que existen tantos tipos de viajeros com...

Sobre creer

Hace unos días me hicieron una pregunta en un banco: ¿Crees en Dios? Fue curioso, porque los bancos no son un lugar muy espiritual, pero si es una pregunta recurrente. Y es que no creer en dios no significa que no crea en nada. De hecho, creo que el mismo hecho de existir entre tanta incoherencia es un acto de fe. Y aprovechando que mi bicicleta me da el espacio para pensar justamente en eso, me atrevo hoy a poner por escrito mi credo para andar por la vida: - Creo en la tenacidad de la vida, en su insistencia por continuar más allá de la lógica y de las condiciones más adversas.Y esto hace que siempre encuentre la manera de resolverse. - Creo en la magia de las cosas sencillas: en las gotas que caen sobre las hojas del césped, la luz del sol entrando por la ventana, el olor del café recién hecho, los sonidos que en medio del caos nos devuelven a lugares que parecen ya perdidos. - Creo en la posibilidad que reside en cada acción, en cada intento. En que es posible empezar de nu...

Sobre las ganas de pelear.

Estos días en mi cotidianidad, en la cotidianidad del país, se han hecho turbulentos. Ahora todos creen saber cuál es la mejor decisión para el mundo, opinando sin tener mayor idea de lo que dicen. Con muchas ganas de imponer lo que se piensa, de pelear a base de fuerza y de gritar más duro, más alto. En fin, con ganas de pelear con el otro. Y yo también quiero opinar -no voy a negar que esta entrada es eso, y pues está cargada de toda mi subjetividad y mis puntos de vista-  y creo poder aportar algo a tanto río revuelto, así me lean pocos. Lo primero: Me sorprende la virulencia de la gente. Más de la gente que me es querida, que ha compartido un momento de vida y de amor conmigo, y que ahora asume que enseñar en los colegios a construir una identidad y a respetar esa construcción es hacer una apología a la homosexualidad. Si en mis colegios eso hubiera estado claro, quizá yo habría podido estar más tranquila en mi infancia, y no me hubiera sentido como un bicho raro cuando juga...

Sobre el amor II

Estos días han pasado muchas cosas que me hacen pensar que no tenemos muchas esperanzas como especie. Pero también tengo días increíblemente optimistas, en los que creo que el amor puede vencerlo todo. Y he descubierto que estoy cansada de ver tanto miedo, tanto odio, tanta necesidad de defenderlo todo y de indignarme por todo. De ver cómo justificamos nuestro rechazo en nombre de algo más grande y preferimos que nuestro miedo se interponga entre nosotros y el mundo. Creo firmemente que el amor puede salvar el mundo. Creo que el amor sólo une, y que todos amamos de la misma manera. Sin importar si somos gays o heteros, si somos ateos o cristianos, todos buscamos cuidar a quienes amamos. Buscamos su felicidad, su protección, su bienestar. Y aparece el miedo cuando vemos a los otros como "otros", cómo una amenaza a esos seres que son sagrados para nosotros. Olvidamos que esos otros son amados por alguien; que como nosotros tienen miedo a sufrir, a decepcionar y a ser ...

Sobre el equipaje

Ahora que estoy de viaje, en mis largas horas de buses he pensado en todas las cosas que hubiera querido cargar, en todo lo que desearía llevar a casa. Y la verdad, aunque pudiera, no habría manera de llevarlo todo. Las fotos y los recuerdos no alcanzan, porque no puedo cargar los atardeceres y amaneceres, la sensación de encontrarme con una calle inesperada, un animal inesperado, la sonrisa de alguien en el momento justo, los besos, los abrazos, las miradas. Toda la magia ocurre en un instánte, y todo lo que vale la pena conservar es inasible: nuestra fe, nuestro amor, nuestra verdad y nuestras dudas. Es como el aire: un constante devenir que tomamos y soltamos para mantenernos vivos. En nuestro afán de perpetuar y compartir tanta experiencia creamos, tratando de traducir y congelar la vida que nos pasa entre los dedos y nos despeina, y nos deja un tanto confundidos preguntandonos cómo, por qué. Eso es hasta ahora lo que me ha dejado el viaje: la sensación de que todo lo que vale l...

Sobre caminar

Caminar es uno de los verbos más bonitos que tiene el español. Quizá es también una de las acciones más simples y significativas que realizamos, pues caminar es movernos hacía un lugar, un destino, una meta. A mi me gusta mucho caminar. Y aunque he perdido la costumbre, caminar sola es uno de los placeres que más disfruto, porque me permite descubrir cosas y detenerme ante cualquier pequeñez, sin demorar el viaje de alguien más. También disfruto caminar en compañía, pero elijo bien con quién lo hago: caminar, como tomar café, es algo reservado sólo a quienes tienen mi corazón consigo, y esas personas son pocas. Caminar implica decidir: hay lugares por dónde caminar será más difícil, dónde no hay luz suficiente para ver por dónde vas, dónde es fácil perderse. Puedes terminar en otro camino, hacia lugares que  no imaginaste; encontrarte con sorpresas no necesariamente agradables. Debes decidir si llevar ropa por si llueve, o ir ligera y con mucho bloqueador. Si sales de noche o ...

Sobre lo sagrado

Hace un tiempo llevo pensando en las cosas que son sagradas: para mi, para el mundo, para distintas tradiciones religiosas; las cosas que componen mis ritos cotidianos, que me conectan con el mundo y con la gente que amo. Los lugares que están habitados por mis vivencias, mis miedos, mis soledades... Y he llegado a la conclusión de que todos necesitamos esos espacios sagrados. Porque son las cosas que nos construyen, que nos dan un horizonte y unas raíces. El mundo ha olvidado lo sagrado, en su afán de imponer su civilización sobre todo aquello "antiguo y obsoleto", y hemos perdido esas conexiones con lo realmente sacro, que va mas allá de cualquier religión o creencia. Aunque suene exagerado, lo comprobé subiendo al nevado, pues ¿qué lugar más sagrado que dónde nace el agua? A pesar de eso, se le insiste a los turistas para que no ensucien, y muchos rompen el silencio sobrecogedor con música estridente, y ruido, y ese aire de superioridad que nos da sentirnos dueños del mu...

Sobre las familias

En este país dónde todo es blanco o negro y dónde las leyes cambian primero que los imaginarios, son muchas las voces que se alzan a favor o en contra de la adopción por parte de parejas del mismo sexo; desde nuestros afectos y miedos, desde la posibilidad y desde nuestros prejuicios, infundados o no. Y porque para mí este tema es importante -y personal- quisiera, desde este lugar que me permite hablar sin miedo, dar algunas opiniones al respecto: 1. No todos los homosexuales son buenos para adoptar. Ni los heterosexuales. Es más: ni siquiera todos quieren hacerlo. La verdad, no todos los seres humanos podemos adoptar, cuando ni siquiera podemos con nosotros mismos. Y eso lo tiene claro el ICBF, quien seguirá aplicando los mismos requisitos, no importa quien quiera hacer ese proceso. La estabilidad emocional, psíquica, económica de quienes adoptan tiene que ser idónea para criar un hijo y tiene que ser calificada por el estado. Eso excluye a una enorme cantidad de parejas, tanto h...

Sobre el amor

Hace unos dias la vida me hizo un regalo mágico, de esos que te devuelven cosas que creías  perdidas, que te ponen a pensar. Estuve con un grupo de chicos y chicas maravillosos, que hacen del ejercicio del arte una experiencia real, y que a pesar de ser apenas unos niños lo hacen con el amor que muchos hemos perdido. Y me hizo pensar sobre cómo hacemos y estamos en el mundo. Y sobre el amor que mueve el mundo de tantas maneras, como una fuerza poderosa que nos arrasa, que nos deja desnudos bajo el cielo y que nos da la fuerza para ser eso que somos y que a veces ocultamos de todos. Que nos llena de motivos para continuar, más allá del cansancio, del hambre, del miedo, del desconcierto. A veces abusamos de la palabra amor. Porque es una de esas cosas abstractas que no se pueden explicar fácilmente. Es cómo un color, que no puedes describir pero sabes que está ahí cuando lo ves, porque lo reconoces en una mirada, en un gesto, en una decisión. Y nos enseñaron que amar es poseer, es...

Sobre la pasión

Ya llevaba un tiempo sin montar en bici (vacaciones, enfermedad ya superada, bici en reparación) y volver a ella hace un par de días fue toda una revelación. No es que me haya iluminado ya, ni nada, pero si me hizo pensar en las cosas que disfruto mucho, que me hacen sonreír y me hacen feliz sólo con hacerlas. También volví a la guitarra, que hace que la piel se me erice, me deja sonreír y hacer cosas a pesar del cansancio y de la desesperanza. Que me hace feliz, por el hecho simple de poder permitir tanta magia pasando a través de mis dedos, de mis oídos, de mi corazón y me recuerda que no puedo permitir que la vida se me escape por estar persiguiendo estabilidades que son ilusorias e impermanentes, mientras lo importante siempre está al alcance del corazón. Recordé todas las noches que dormía sólo tres o cuatro horas para poder estudiar guitarra, o cuando me levantaba a las cuatro antes de ir para el colegio para ensayar y cuando cerraba los ojos veía partituras. Y las tarde...

Sobre las máscaras

Hoy me he puesto a pensar en las máscaras. En esas que usamos todos los días. En las que nos ponemos sin pensarlo mucho: la del trabajo, la de la familia, la de los amigos, la de conquistar. En la máscara auténtica, que se supone no tenemos porque somos transparentes. En la que usamos cuando conocemos a los suegros.  Entre esos pensamientos de hoy se me cuela uno que lleva rondando hace mucho tiempo, y es el de las máscaras que nos ponemos pero pesan tanto, porque nos quedan muy grandes o muy pequeñas. Porque no son nuestras. O porque ya hemos crecido lo suficiente para seguirlas usando. Y sobre todo en las que, por fin, dejamos que se rompan y nos dejan ver un pedacito de esa verdad, nos dejan respirar y sentirnos tan a gusto con eso que somos, con nuestras manías y nuestras peculiaridades. ¿Para qué necesitamos construir tanto blindaje entre nosotros y los otros? ¿Entre nosotros y el espejo? ¿Será que cuando podemos ver eso que tanto escondemos, nos asusta su verdad, su clari...

Sobre el tiempo.

Últimamente me he descubierto usando mucho la expresión "no tengo tiempo". Y muchos a mi alrededor la usan (de hecho, muchos usan esa excusa para no leer mi blog) por lo que me ha surgido una pregunta: qué significa no tener tiempo? tenemos una cuenta en algún lado (cómo un banco) que tiene los minutos que vamos a usar en la vida? Acaso no tenemos todos en un día las mismas 24 horas? 1440 minutos*? será que la relatividad nos alcanza para decir que el tiempo no es el mismo para todos (al menos en este lado del universo conocido**)? Conozco gente increíble, casi inverosímil, que hace mil cosas a la vez: trabajan, estudian, tienen hobbys, tienen familia (hijos y demás responsabilidades serias), leen libros, hacen ejercicio, cocinan, arreglan la casa y hasta se pueden encontrar con amigos alguna vez por semana. Esas personas existen. Y son ellas las que me demuestran que tiempo si hay. Que el secreto está en no distraerse en nimiedades como las noticias que se te olvidarán ma...